El Sombrero de Tres Picos. Ensayo General. Cía. Antonio Márquez

El pasado viernes 14 de febrero, pudimos celebrar el día de los enamorados viendo el delicioso y genial ballet “El Sombrero de Tres Picos”, con música de M. de Falla y coreografía del propio Antonio Márquez, sobre la original de Antonio el bailarín. En este ensayo general que nos dedicaron con tanto entusiasmo y derroche de energía, vitalidad y gran técnica a los alumnos de Enseñanzas Elementales, pudimos adentrarnos en la divertida aventura de amoríos, coqueteos y malos entendidos donde la bellísima Molinera (interpretada por la prometedora bailarina Paula García) coquetea con el viejo y corrupto Corregidor (el magistral Jairo Rodríguez), que intenta abusar de ella con una interpretación divertida y caricaturesca ayudado de su refinado garduña (Víctor Donoso) y donde el prestigioso bailarín, coreógrafo y director de su compañía, Antonio Márquez, interpreta el papel de un Molinero, que sale a la defensa de su amada Molinera con ayuda de las aguadoras y harineros del pueblo.

Tuvimos el privilegio de ver un ballet centenario que contribuyó de forma decisiva al diseño posterior de los ballets de danza española de todo el siglo XX y que ha sido representado por las mejores compañías del mundo tanto en la versión original (danza clásica) coreografiada por Léonide Massine para Los Ballets Rusos de Diaghilev en 1919 como las aun más famosas versiones posteriores de bailarines y coreógrafos de danza española.

Esta fue una versión que mantiene viva la esencia tanto de la primera coreografía de Massine como la posterior de Antonio el bailarín pero con una excelente adecuación a los tiempos y nivel técnico actuales por el propio Antonio Márquez que la revive adecuadamente al s. XXI.

Antonio Márquez, como no puede ser de otra forma en él, apareció lleno de vitalidad, frescura, y una hoy, por desgracia, poco presente masculinidad, que cautiva a todo el público. Y es que no hay nada más bello en la danza que la autenticidad de un hombre bailando en hombre y una mujer femenina y a la vez “brava” como se caracteriza al personaje de la molinera.

Fue una tarde deliciosa en la que Antonio Márquez tuvo la generosidad de responder a todas las “alocadas” preguntas de nuestros alumnos. E incluso le dio una clase magistral del uso de la capa a modo de capote a nuestro alumno Pablo de 3º de Enseñanzas Elementales.

Si no quieres perderte este divertido coloquio y la clase de capote, no dudes en ver el siguiente vídeo.

Miguel Olite

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